La mafia se desarrolló originalmente en Sicilia durante el siglo XIX, en un período de grandes cambios políticos y económicos relacionados con la formación del Estado italiano. En este contexto aparecieron grupos que ofrecían "protección" a propietarios y comerciantes, cobrando por ella y recurriendo a la intimidación cuando era necesario. Con el tiempo, establecieron relaciones con terratenientes, empresarios y autoridades locales.
A finales del siglo XIX y comienzos del XX, la inmigración italiana, especialmente siciliana, llevó a Estados Unidos personas, costumbres, relaciones y formas de organización procedentes de Italia. Los primeros grupos criminales aparecieron en ciudades con importantes comunidades italianas, como Nueva York, Chicago, Nueva Orleans y Detroit, aunque las organizaciones estadounidenses desarrollaron sus propios territorios, negocios y dirigentes.
Durante el régimen fascista de Benito Mussolini, Italia emprendió una fuerte campaña contra la mafia siciliana. La persecución debilitó considerablemente a las organizaciones sicilianas y llevó a algunos mafiosos a huir a Estados Unidos, donde la mafia italoamericana ya llevaba décadas desarrollándose por su cuenta.
Por ello, la mafia siciliana y la mafia italoamericana nunca fueron una misma organización dividida entre dos países. Hubo contactos, viajes y negocios entre ambas, pero las organizaciones estadounidenses desarrollaron sus propios territorios, dirigentes e intereses.
El término Cosa Nostra puede generar confusión. En Italia se utiliza principalmente para referirse a la Mafia siciliana, mientras que en Estados Unidos La Cosa Nostra (LCN) pasó a utilizarse para identificar a la Mafia italoamericana. El término refleja un origen cultural compartido, pero no significa que existiera una única organización internacional bajo ese nombre.
Además, "Mafia italiana" es un concepto más amplio. La Cosa Nostra siciliana es solo una de las principales organizaciones criminales de Italia; también existen la 'Ndrangheta, originaria de Calabria, y la Camorra, originaria de Campania.
La mafia italoamericana estaba formada por distintas organizaciones criminales que normalmente llamamos familias. No eran necesariamente grupos de parientes: una familia era una organización cuyos miembros compartían territorio, negocios y relaciones de lealtad.
El gran salto de poder de muchas mafias italoamericanas llegó en 1920, cuando Estados Unidos prohibió fabricar, vender y transportar alcohol. Como la población continuó demandándolo, los grupos criminales aprovecharon la oportunidad para producirlo, introducirlo de contrabando y venderlo ilegalmente.
El negocio produjo enormes ganancias y permitió a algunas organizaciones comprar armas, sobornar funcionarios, ampliar sus redes e invertir en negocios legales. La Prohibición también favoreció la cooperación entre grupos criminales de distintos orígenes.
Uno de los personajes más famosos de esta época fue Al Capone, que dominó buena parte del crimen organizado de Chicago. Capone no pertenecía a las futuras Cinco Familias de Nueva York: dirigía la organización que posteriormente sería conocida como el Chicago Outfit.
Mientras tanto, en Nueva York, distintos grupos italianos y sicilianos competían por territorios y negocios ilegales.
Entre 1930 y 1931, Nueva York vivió la Guerra de Castellammarese, una lucha por el poder entre grupos encabezados por Joe Masseria y Salvatore Maranzano.
Masseria representaba a una generación más antigua de mafiosos sicilianos. Maranzano era su principal rival y quería convertirse en la figura dominante de Nueva York.
La guerra terminó con la muerte de ambos. Tras la muerte de Masseria, Maranzano quedó temporalmente como la figura más poderosa, pero Lucky Luciano y otros mafiosos de su generación rechazaban que una sola persona concentrara todo el poder. Maranzano fue asesinado en septiembre de 1931.
Luciano y otros dirigentes impulsaron una reorganización basada en varias familias y una mayor cooperación entre ellas. De este proceso surgió el sistema que posteriormente identificaríamos con las Cinco Familias de Nueva York y La Comisión.
Las cinco principales familias de Nueva York son: Genovese, Gambino, Lucchese, Bonanno y Colombo.
No eran las únicas organizaciones mafiosas de Estados Unidos. Otras ciudades, como Chicago, Detroit, Philadelphia y Cleveland, tenían sus propias organizaciones.
Los nombres de las familias podían cambiar con el tiempo, normalmente porque pasaban a ser conocidas por el apellido de un jefe que había adquirido especial importancia. Por eso, una misma organización puede aparecer con distintos nombres según el período histórico.
En 1931 también se creó The Commission (la Comisión), un sistema para que los principales jefes de la Mafia estadounidense pudieran reunirse, negociar y resolver problemas entre ellos. No era un gobierno que controlara directamente a todas las organizaciones.
Además de las familias, destacaron organizaciones como el Chicago Outfit, la más reconocida, y otras como el Detroit Partnership, la Philadelphia LCN, la New England LCN, la Cleveland Mafia y organizaciones de ciudades como Los Ángeles, San Francisco y San José. Estas organizaciones no utilizaron la estructura de una familia.
La Mafia italoamericana tampoco operaba de manera aislada. Mantuvo relaciones de cooperación, negocios y competencia con otros grupos criminales étnicos y determinados clubes de motociclistas con actividad criminal. Estas relaciones cambiaban según la época y la ciudad.
En Harlem, por ejemplo, mafiosos italianos colaboraron con figuras del crimen organizado afroamericano en negocios como el juego ilegal. Ellsworth "Bumpy" Johnson actuó como intermediario entre ambos mundos. Durante la Prohibición también fueron frecuentes las alianzas con grupos irlandeses y judíos, especialmente en Nueva York.
Una familia mafiosa tenía una estructura jerárquica, aunque las funciones y el poder de cada cargo podían variar según la época y la organización.
Boss: jefe de la familia.
Underboss: uno de sus principales hombres de confianza; podía supervisar parte de la organización y transmitir órdenes a los capos.
Consigliere: consejero del Boss; podía aconsejarlo, resolver conflictos y actuar como intermediario. Su posición variaba entre familias.
Capos: abreviatura de Caporegime; dirigían grupos llamados Crews, formados por miembros de menor rango.
Soldiers: miembros formalmente iniciados.
Associates: colaboradores que podían participar en los negocios de la organización, pero no eran miembros formales y podían trabajar directamente con personas de distintos niveles.
Una representación sencilla sería:
Boss
↓
Underboss — Consigliere
↓
Capos
↓
Soldiers
Alrededor de ellos estaban los Associates, colaboradores que no pertenecían formalmente a la familia.
Durante buena parte del siglo XX, muchas familias restringieron la incorporación formal a hombres de origen italiano, especialmente siciliano. Los hombres que no eran italianos podían colaborar como Associates, pero normalmente no podían convertirse en Made Men.
La incorporación formal se realizaba mediante una ceremonia en la que el candidato juraba lealtad y secreto ante otros miembros. En el testimonio de Joe Valachi se describió un ritual en el que se quemaba una imagen religiosa mientras el iniciado pronunciaba el juramento.
Los detalles podían variar según la familia y la época.
La Omertà era el ideal de silencio asociado a la mafia: sus miembros debían mantener en secreto los asuntos de la organización y evitar colaborar con las autoridades.
También eran importantes el respeto, la reputación y la lealtad. Ser considerado confiable podía ayudar a mantener una buena posición dentro de la organización.
Sin embargo, esto no significaba que existiera un verdadero "código de honor". La mafia recurría a la violencia, intimidación, corrupción y traición cuando sus intereses estaban en juego.
Los miembros también entregaban parte de sus ganancias a sus superiores. Por ello, las guerras podían perjudicar a toda la organización al poner en riesgo tanto a sus miembros como sus negocios.
Frank Costello fue una figura central de la familia posteriormente llamada Genovese y destacó por sus contactos políticos y capacidad para ejercer influencia sin depender constantemente de la violencia. Vito Genovese, quien posteriormente dio su nombre a la familia Genovese, fue una figura más agresiva y participó en numerosas luchas internas.
En la futura familia Gambino destacó Albert Anastasia, conocido por su reputación de violencia y su relación con Murder, Inc., una red de asesinos a sueldo vinculada al crimen organizado de Nueva York durante las décadas de 1930 y 1940. Tras su asesinato en 1957, Carlo Gambino se convirtió en uno de los jefes más poderosos de Estados Unidos.
En la familia Bonanno destacó Joe Bonanno, jefe fundador de su familia y una de las figuras centrales de las primeras décadas de la Comisión. En la familia Lucchese destacó Tommy Lucchese, miembro de la generación que consolidó el poder mafioso en Nueva York.
En los años 60 ocurrió un hecho especialmente importante: Joe Valachi, miembro de la familia Genovese, comenzó a colaborar con las autoridades y en 1963 declaró ante una comisión del Senado estadounidense.
Valachi reveló información sobre el nombre, estructura, cargos, rituales y funcionamiento de la organización. Sus testimonios ayudaron a que términos internos de la mafia, como Cosa Nostra, Made Man, Omertà y Boss, pasaran a formar parte del conocimiento público.
Durante los años 70 y 80, las autoridades desarrollaron herramientas cada vez más eficaces contra el crimen organizado, como escuchas telefónicas, informantes, investigaciones financieras y grandes procesos judiciales.
Una herramienta especialmente importante fue la ley RICO, aprobada en 1970, que permitió perseguir judicialmente actividades relacionadas con organizaciones criminales en lugar de limitarse a delitos aislados.
En este contexto apareció John Gotti, quien tomó el control de la familia Gambino después del asesinato de Paul Castellano en 1985.
Gotti era muy diferente de Carlo Gambino. Mientras Gambino había construido su poder evitando la atención pública, Gotti la disfrutaba. Los medios lo convirtieron en una celebridad y lo apodaron "The Dapper Don".
Su hombre de confianza y posteriormente underboss, Sammy "The Bull" Gravano, terminó colaborando con las autoridades y testificando contra él.
Durante las últimas décadas del siglo XX, las organizaciones mafiosas perdieron buena parte del poder que habían acumulado.